domingo, 8 de enero de 2017

Aprender un idioma distinto al nativo es la principal motivación de quienes hacen las maletas y se van a trabajar fuera de su país. La gran mayoría busca que las dos cosas vayan de la mano. A otros, por el contrario, les basta con adquirir nuevas habilidades en una segunda lengua aunque para ello deban ocuparse en labores que no guarden relación con su especialidad ni con su aspiración salarial.